STP WOOD FLOORING SE CERTIFICA EN CADENA DE CUSTODIA FSC®

STP, consciente de la importancia de la conservación de un recurso natural como es la madera, lleva a cabo una política eco-sostenible que limita los residuos y apoya la renovación de recursos. En 2014 decidieron dar un paso adelante en su compromiso medioambiental y en ese paso han contado con nosotros para desarrollar e implantar su Sistema de Cadena de Custodia de productos forestales.

STP es un fabricante de suelos de madera de alta calidad, conocido por su sistema patentado LockSTP, un innovador sistema para el montaje de suelos de madera en el que no es necesario el uso de adhesivos.

www.stp-woodflooring.com

Nueva revisión de la Ley de Responsabilidad Ambiental

La Ley 11/2014, de 03/07/2014, modifica la ley 26/2007, de 23 de octubre, de Responsabilidad Medioambiental, y uno de los puntos más destacados es la modificación del régimen de operadores exentos de constituir una garantía financiera, esto es, de contratar un seguro de responsabilidad medioambiental.

Hasta esta nueva versión, los operadores exentos de constituir una garantía financiera obligatoria de acuerdo a la Ley 26/2007 eran los siguientes:

-Operadores de actividades distintas del anexo III
-Operadores susceptibles de causar daños < 300.000 € -Operadores susceptibles de causar daños entre 300.000€ y 2.000.000 que acrediten EMAS o UNE-EN ISO 14.001 -Operadores que utilicen productos fitosanitarios o biocidas

Sin embargo, la Ley 11/2004 presenta una nueva redacción del artículo 28, en el que se incluye un nuevo epígrafe d) por el que quedan exentos de constituir garantía financiera obligatoria:
d) Los operadores de las actividades que se establezcan reglamentariamente atendiendo a su escaso potencial de generar daños medioambientales y bajo nivel de accidentalidad, quedando igualmente exentos de efectuar la comunicación prevista en el artículo 24.3.»

Ahora solo queda esperar a ver que sectores o tipos de operadores son finalmente considerados exentos.

La Ley 11/2014 puede descargarse aquí

Celulosas Moldeadas se certifica en FSC® y PEFC

Celulosas Moldeadas, S.A. (CEMOSA), CEMOSA, certificada  en ISO 14001 desde el año 2006 refuerza su compromiso con el medioambiente al certificarse, con el apoyo de la consultoría de AKALIS, bajo los dos sistemas de cadena de custodia de productos forestales más expandidos en el mundo.

Las áreas de negocio principales de CEMOSA son los envases para huevos y los envases para frutas y hortalizas. En el mercado de envases para huevos, la empresa ocupa una destacada posición de liderazgo en la península ibérica, tanto por sus ventas y grado de penetración en el mercado como por la vasta gama y calidad de sus productos. La exportación representa un porcentaje más importante en el mercado de envases de celulosa moldeada para frutas y hortalizas, donde la posición de liderazgo de CEMOSA se extiende a otros países europeos como Francia o Italia.

www.cemo.es

Nuevo Reglamento sobre instalaciones de alta tensión

Aprobado por el Real Decreto 337/2014, de 09/05/2014, es una normativa de elevado interés para todas aquellas empresas que dispongan de centros de transformación de alta tensión en sus instalaciones, define los requisitos para su puesta en funcionamiento, los plazos de inspección a los que deben ser sometidos y los requisitos de mantenimiento y de los mantenedores oficiales. Entrará en vigor el 9 de octubre de 2014.

Se puede descargar aquí.

Registro de huella de carbono ¿Qué es?

El pasado 29 de marzo se publicaba el Real Decreto 163/2014 del 14 de Marzo, por el que se crea el Registro de Huella de Carbono, Compensación y Proyectos de Absorción de dióxido de carbono.

No han sido pocos los medios que han difundido mediante notas de prensa la aparición de dicho Registro, pero ¿Qué es? y lo más importante ¿Para qué sirve?

El Registro de Huella de Carbono es una iniciativa vinculada al Ministerio de Agricultura, Alimentación y Medio Ambiente, en concreto a la Oficina Española de Cambio Climático (OECC) y está orientada a la minimización del Cambio Climático y el Efecto Invernadero. Recordemos rápidamente lo que se entiende por Cambio Climático y Efecto Invernadero, temas ya tratados en profundidad en el número 127 de Grem veintiuno.

El cambio climático, a grandes rasgos, es la variación global del clima. Es un proceso causado por eventos naturales y por la acción del hombre, producidos a muy diversas escalas de tiempo y sobre todos los parámetros climáticos: temperatura, precipitaciones, nubosidad, etc. El término “Efecto de invernadero” se refiere a la retención del calor del Sol en la atmósfera de la Tierra por parte de una capa de gases en la atmósfera. Sin ellos la vida tal como la conocemos no sería posible, ya que el planeta sería demasiado frío, pero el exceso de estos, aumenta la temperatura.

¿Cómo se vincula esto con el Registro de Huella de Carbono?

La Decisión 406/2009/CE del Parlamento Europeo y del Consejo, de 23 de abril de 2009 establece que los estados miembros deberán establecer políticas y medidas adicionales a fin de reducir las emisiones de efecto invernadero de los sectores denominados difusos, comprometiéndose a disminuir sus emisiones en dichos sectores en un 10 por ciento respecto a 2005 en 2020.

El Registro de Huella de Carbono y Proyectos de Absorción de CO2, persigue sensibilizar e incentivar a la sociedad en su conjunto en la lucha contra el cambio climático con el fin de lograr una economía baja en carbono, dando respuesta al compromiso creciente que tanto entidades públicas como privadas han venido mostrando en los últimos años en relación con la reducción de emisiones de Gases de Efecto Invernadero (GEI).

¿Es obligatoria la inscripción?

No. la participación en el Registro es de carácter voluntario.

¿Quién puede inscribirse?

Toda organización con actividad en el territorio nacional que calcule su huella de carbono y que tenga un plan de reducción de dicha huella. Son susceptibles de inscripción las empresas, los trabajadores autónomos, las organizaciones no gubernamentales, las administraciones, las fundaciones, etc.

¿Qué información hay que aportar?

El registro cubre la Huella de Carbono de la organización, esto es las emisiones de CO2 asociadas a la actividad de la empresa durante un año. El cálculo debe cubrir como mínimo los alcances I y II, que son los obligatorios en casi todas las metodologías de cálculo de huella de carbono internacional. Esto es, las emisiones directas de la empresa (chimeneas, vehículos, etc.) y las asociadas al consumo eléctrico. El alcance III, el más complicado de calcular, es de notificación voluntaria.

Además del cálculo la organización debe presentar un plan de reducción de emisiones. Debe ser elaborado con una visión a medio plazo incluyendo las acciones e inversiones que pueden acometerse para reducir consumos de energía y emisiones.

¿Qué ventajas tiene la empresa que se registra?

Por un lado se otorga un sello que permitirá promocionar que la empresa está registrada y que calcula su huella. Si además reduce sus emisiones, este hecho se detallará en el sello.

Por otro lado, la Administración vincula una serie de incentivos asociados al registro:

Permitirá identificar las oportunidades de reducción de emisiones de GEI. La mayor parte de ellas se derivarán de la reducción de consumos energéticos y por tanto se obtendrán ahorros económicos.

El cálculo, permitirá inscribirse en el Registro lo que tendrá también un beneficio para las empresas desde el punto de vista de la responsabilidad social empresarial. Se trata de un sistema oficial a nivel nacional que valida los esfuerzos de dicha empresa por calcular y reducir sus emisiones, y así podrá ser publicitado por la propia empresa.

El artículo 10 del real decreto 163/2014 por el que se crea el Registro, contempla la posible inclusión de consideraciones relativas al cálculo de la huella de carbono que se establezcan en el procedimiento de contratación pública. Esto supondrá para las empresas inscritas en el registro una oportunidad para destacar. Se están dando ya los primeros pasos para realizar una propuesta a este respecto.

En la actualidad, el Ministerio de Economía y Competitividad contempla deducciones en el artículo 39.1 del texto refundido de la Ley del Impuesto de Sociedades, aprobada por Real Decreto Legislativo 4/2004, de 5 de marzo, a la que podrán acogerse las empresas que cumplan con los requisitos que se derivan de esta normativa

ISO 50001 Sistemas de Gestión de la Energía

La energía es fundamental en cualquier empresa. Su uso es una constante en todas las actividades industriales realizadas por el hombre, desde la mera iluminación a la generación de aire comprimido, pasando por el transporte de bienes, el movimiento de sistemas hidráulicos, etc.

Durante mucho tiempo la explotación de la energía no ha considerado factores como los problemas medioambientales, de salud, la capacidad limitada del planeta para renovar determinados recursos como las fuentes de origen fósil.

Vinculados al consumo descontrolado de determinadas fuentes de energía se pueden citar diversos efectos negativos sobre el medioambiente y las personas:

  • Lluvia ácida. Derivada de los óxidos de nitrógeno y de azufre (NOx, SOx).
  • Smog fotoquímico. Es un proceso natural que se acentúa en las grandes ciudades durante momentos de alta insolación. Consiste en la generación de ozono troposférico (O3) por reacción de contaminantes primarios como los óxidos de nitrógeno y los Compuestos Orgánicos Volátiles (COVs) producidos por la utilización de los combustibles fósiles y el uso de disolventes. Éste O3, al contrario que el de la famosa capa de Ozono que resulta beneficioso, al contacto con las personas resulta irritante y puede producir problemas respiratorios por destrucción de tejidos orgánicos.
  • Contaminación por partículas. En la combustión de los combustibles fósiles se producen hollines que permanecen en la atmósfera provocando problemas respiratorios y ensuciamiento de los materiales. Las partículas de menor tamaño son las más peligrosas ya que éstas pueden taponar los alveolos pulmonares.
  • Efecto invernadero. Durante la combustión, transporte y extracción de combustibles fósiles se emiten N2O, CO2 y CH4, gases pertenecientes a los llamados de “Efecto Invernadero” que influyen activamente en el recalentamiento terrestre.

No solo el problema medioambiental es acuciante, si no que la escasez de recursos apunta a un coste cada vez más elevado de esos recursos energéticos y a futuros conflictos geopolíticos derivados de una distribución heterogénea de esos mismos recursos, debe tenerse en cuenta que por ejemplo, en Oriente Medio hay aproximadamente las mismas reservas de gas natural que en Europa, Rusia y todas las repúblicas exsoviéticas juntas.

¿Qué se ha hecho para frenar esto? A nivel mundial se empieza a reaccionar de una manera más o menos coordinada en 1997. La firma del Protocolo de Kyoto supuso el comienzo de una estrategia mundial para el ahorro y la eficiencia energética en el sector industrial.

Posteriormente, a nivel europeo, se han desarrollado Directivas relacionadas con la gestión de la energía, destacando la Directiva 2006/32/CE sobre la Eficiencia y uso Final de la Energía y los Servicios Energéticos.

Esta Directiva se centra en dos áreas concretas:

La necesidad de mejorar:

  • La eficiencia del uso final de la energía.
  • La gestión de la demanda energética.
  • Fomento de las energías renovables.
  • Aprovechar los potenciales de ahorro energético de forma económicamente eficiente.
  • Reducir la dependencia energética del exterior.

Buscar una mayor eficiencia en el uso final de la energía:

  • Fomentar y estimular la innovación y desarrollo de tecnologías de mayor rendimiento energético.
  • Reducir la dependencia energética del exterior.
  • Fomentar y estimular la innovación y desarrollo de tecnologías de mayor rendimiento energético.

Esta Directiva también intenta promover entre los estados miembros el desarrollo de procesos normativos en el campo de la gestión energética, lo que influiría positivamente en la aparición de la Norma ISO 50001:2011.

Estructuralmente es similar a una ISO 14001:2004 Sistemas de Gestión Ambiental, permite su integración con otros sistemas y al igual que esta, es de implantación voluntaria, pero lejos de tratar numerosos aspectos ambientales se centra en uno solo, permitiendo a las empresas alcanzar los compromisos energéticos suscritos por ellas mismas a través de la implantación de una política energética y la adecuada gestión de sus procesos energéticos.

En otro de los puntos en los que coincide con la  norma citada más arriba es que no establece requisitos a nivel de gestión energética más allá de:

  • El  propio compromiso asumido por la empresa en su política energética.
  • El cumplimiento de la legislación y normativa vigente aplicable a la empresa
  • La mejora continua.

Para conseguir la mejora continua, como sus hermanas 9001 y 14001 también se basa en el Ciclo de Deming (Planificar, Hacer, Verificar y Actuar).

Entonces ¿Qué diferencia esta norma de otras normas ISO ya conocidas como la ISO 9001 o la 14001? La principal diferencia es que la gestión de la eficiencia energética es una cuestión fundamental para el éxito de la cualquier empresa o institución, es decir, es parte del conjunto de problemas que afectan a su competitividad, como un ambiente operativo en el que la energía cada vez es más cara.

El objetivo final de dicha norma es implantar un sistema de gestión a través del cual se pueda:

  • Fomentar la eficiencia energética en las organizaciones.
  • Optimizar del uso de la energía fomentando el ahorro energético.
  • Disminuir las emisiones de gases efecto invernadero, que provocan el cambio climático.
  • Incrementar el aprovechamiento de las energías renovables y alternativas.
  • Garantizar el cumplimiento de la legislación energética.
  • Crear una mejora de la gestión de la demanda energética.
  • Conseguir una reducción de la dependencia energética exterior.
  • Fomentar la Innovación y desarrollo tecnológico.

Como todas las normas ISO establece los requisitos que se deben cumplir para lograr que el Sistema de Gestión de la Energía sea eficaz en el uso de la energía más eficiente y sostenible, pero no  proporciona los medios para hacerlo ni dice exactamente cómo hacerlo, por lo que puede llegar a ser necesario contar con un servicio de Consultoría que nos ayude a interpretar los requisitos y nos oriente sobre cómo se les debe dar cumplimiento en nuestra organización.